lunes, 22 de agosto de 2016

El Efecto Pigmalión

Holaaaa, espero que hayan tenido un lindo fin de semana,  creo que tuvo sus propios afanes, así es que les deseo toda la energía positiva del universo para los retos de la que hoy empieza.


Este es un tema que llegó a mí a través de mi querida amiga Pili, quien luego me llamó y me dice “quiero ver ese tema desde tu enfoque”, pero como sé que al igual que yo en ese momento,  hay muchos que no lo conocen primero les comparto un poco de lo  que pude ver en la red, para mi asombro la búsqueda me generó 119,000 sitios donde podía encontrar info del tema incluso una página llamada  elefectopigmalion.com, lo que me supone que es un tema bastante amplio.

Wikipedia y nos cuenta lo siguiente:

El efecto Pigmalión tiene su origen en un mito griego, en el que un escultor llamado Pigmalión se enamoró de una de sus creaciones: Galatea. A tal punto llegó su pasión por la escultura que la trataba como si fuera una mujer real, como si estuviera viva. El mito continúa cuando la escultura cobra vida después de un sueño de Pigmalión, por obra de Afrodita, al ver el amor que éste sentía por la estatua, que representaba a la mujer de sus sueños.

Este suceso fue nombrado como el efecto Pigmalión ya que superó lo que esperaba de sí mismo y al creer que la estatua estaba viva esta llegó efectivamente a estarlo. Igualmente el término también encuentra su origen en la obra de teatro Pigmalión de George Bernard Shaw.

En lo Educativo
Rosenthal y Jacobson estudian el efecto Pigmalión desde la perspectiva de la teoría de la profecía autorrealizada. Esta teoría la entendemos como uno de los factores que influyen en la motivación de los alumnos en el aula. Aparentemente parece que es un efecto mágico, pero no lo es, lo que ocurre es que los profesores formulan expectativas acerca del comportamiento en clase de diferentes alumnos y los van a tratar de forma distinta de acuerdo con dichas expectativas. Es posible que a los alumnos que ellos consideran más capacitados les den más y mayores estímulos, más tiempo para sus respuestas, etc. Estos alumnos, al ser tratados de un modo distinto, responden de manera diferente, confirmando así las expectativas de los profesores y proporcionando las respuestas acertadas con más frecuencia. Si esto se hace de una forma continuada a lo largo de varios meses, conseguirán mejores resultados escolares y mejores calificaciones en los exámenes.

En lo Laboral
Si un empleado recibe la continua aceptación de su jefe, es muy posible que aquél exhiba un alto desempeño en sus funciones y por tanto su rendimiento sea más alto, a la vez que efectivo. Si por el contrario, sus capacidades son siempre cuestionadas por parte del superior, la actitud indiferente y desmotivación por parte del subordinado irán aumentando, lo que incuestionablemente conllevará una disminución de la cantidad y calidad de su trabajo.

En lo Social
En todos los grupos sociales, la tradición cultural asigna normas de comportamiento a las que se espera que se adapten sus miembros. Generalmente implícitas, estas normas imponen códigos de conducta que no es fácil rehuir, por ejemplo, el que una mujer deba tener gestos delicados o que si la familia de una persona es adinerada, entonces esa persona debe vivir en una casa lujosa. Lo que empieza como una imitación por parte de los hijos de lo que hacen sus padres se convierte en su propio modo de ser. Esto quiere decir que las personas adquieren un rol a partir de los demás, y acaban creyéndolo propio. Se puede decir entonces, que somos lo que los demás esperan que seamos.

Tipos:

Efecto Pigmalión positivo: produce un efecto positivo en el sujeto, de forma que afianza el aspecto sobre el cual se produce el efecto, provocando un aumento de la autoestima del sujeto y del aspecto en concreto.

Efecto Pigmalión negativo: produce que la autoestima del sujeto disminuya y que el aspecto sobre el que se actúa disminuya o incluso desaparezca.

En mi enfoque particular:

La fórmula del efecto Pigmalión =  FE +  ACCION + INFLUENCIA = LO QUE QUIERO VER MANIFESTADO.

Fe: porque debo creer en lo que quiero, en lo que espero,  para poder darle forma en mi mente a lo que aún no existe pero anhelo con todo mi corazón, para generar un pensamiento de cambio con la suficiente fuerza para mantenerse y verlo como un hecho definitivo.

Acción: porque para ver algo manifestado yo debo ser consecuente con lo que quiero, no puedo sentarme a esperar que crezca un rosal si lo que he sembrado son girasoles, peor aún  si no he sembrado nada (es aquí donde la fe se vuelve insensata).

Influencia: porque yo debo a través de mis acciones generar en mi entorno  el resultado  que espero y  modelar la forma en que quiero ver ciertas reacciones y comportamientos. (Recuerden mi artículo “El hombre en el espejo”).

Por ejemplo: Observe a sus hijos cuando usted les dice lo buenos y bien portados que son, ellos harán todo lo posible porque usted siga sosteniendo esa opinión de ellos y si incurren en algún comportamiento que no esté asociado a esta idea, automáticamente al verse descubiertos lo suspenden, porque su papi o mami ya han dicho que es un niño o niña bien portado y ellos empiezan a sentirse como tal.

Solo debemos tener el cuidado de usar esta fórmula   de manera positiva, nunca en detrimento de nuestro prójimo, ya que si en lugar de bien portado suele llamar a su hijo como insoportable, el resultado será un niño insoportable.

Espero puedan ampliar el tema y sacarle provecho, todo es posible si puedes creer.

Un súper abrazo, recuerden que Dios es bueno, siempre tiene la forma adecuada de estar a nuestro favor y  todo lo que hoy tenemos se lo debemos a El.