jueves, 5 de enero de 2017

Apostemos al amor

Puedo pasar mucho tiempo sin escribir, a veces uno se deja enredar por la rutina, por el día a día, por las emociones, por el amor que no vemos en los ojos del prójimo o que no sentimos en nosotros mismos.
Resultado de imagen para amorPor esta razón me cuestioné  acerca de mi real intención detrás de las cosas que escribo y no hay otra razón que compartir, conectar con alguien más,  al fin y al cabo  los seres humanos somos las relaciones que cultivamos, somos lo que compartimos, somos lo que damos a los demás y cuando conectas con alguien puedes darte cuenta  que las  diferencias y las distancias no  existen más que en nuestras mentes, a veces nos restringimos de hablar o sonreírle a alguien solo porque “no lo conocemos” y es precisamente ahí donde esta nuestra riqueza, en la capacidad de entender que una sonrisa no es solo para nuestro amigo, tiene el mismo efecto en alguien que nunca hemos visto.
Fijémonos  en cuando nos  ocurre algo en la calle, la gente aunque no te conoce tiene el instinto natural de ayudarte, en como mejora la calidad de un servicio que necesitas de alguien cuando eres amable, cortés, considerado, en como empiezas a ganar amigos incondicionales cuando te vuelves incondicional, en como si siembras peras, cosechas peras.
Entonces me senté a escribir para no desconectarme, para compartir,  para recordar el valor de las personas, de los amigos, del que vende los plátanos, el que limpia los  zapatos, el que paga nuestro salario, el que nos transporta, el que cocina la comida que comemos, el que hace la ropa que usamos, los zapatos que calzamos,  de todas y cada una de las cosas y las personas que hacen nuestra vida más fácil.
Siempre vamos a encontrar desamor, apatía, abandono, intriga y un millón de cosas negativas  que podrán  desanimarnos y querer robarnos la fe en el prójimo, que querrá decirnos no vale la pena, pero también siempre va a existir el amor para mantenernos sensibles, dispuestos a dejar pasar lo que no nos aporta felicidad y tranquilidad y nos permitirá apostar a que podemos hacer mejor al hombre o la mujer que vemos en el espejo, si nos mantenemos conscientes de que somos lo que compartimos trataremos de dar lo mejor  y por lo tanto recibiremos lo mejor.

“Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón; porque de él mana la vida” (proverbios 4:23)
Siempre agradecida, Dios es bueno..